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Una conversación con Cuauhtémoc Cárdenas
El ex-alcalde de la ciudad de México y tres veces candidato a la presidencia, está por concluir una visita a nuestro campus universitario. A lo largo de esta charla él tocó temas claves tales como la democratización, la inmigración, y El Tratado de Libre Comercio en México.

| 23 March 2006

A conversation with Cuauhtémoc Cárdenas
English version
Durante la mayor parte del siglo XX, un solo partido político hegemónico, el Partido Revolucionario Institucional (PRI), gobernó México. En el 2000, ante el asombro de la nación y después de 71 años, la hegemonía terminó. Esto fue cuando el anterior Presidente de la Coca-Cola en México, Vicente Fox Quesada del conservador Partido Acción Nacional, derrotó al candidato del PRI en las elecciones del mismo año.

La base de ese cambio, comenzó 12 años atrás, en la elección presidencial de 1988. Esa contienda electoral, altamente polémica contó con un sospechoso desplome de 11 horas del sistema informático central que tabuló los votos. Algunos días después fue anunciado que el candidato de PRI había derrotado a su contrincante, el desafiante Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano (el más importante colaborador en su campaña política había sido asesinado algunos días antes de la elección).

El drama de la elección de 1988 fue aumentado por el hecho que Cuauhtémoc Cárdenas (nombrado así por el último emperado Azteca) era hijo de Lázaro Cárdenas, popular presidente que redistribuyó la tierra a los campesinos y quien en 1938 nacionalizó la industria del petróleo en México. También, el jóven Cárdenas, se desempeñó como senador, gobernador del estado de Michoacán y como un miembro del PRI (su padre también lo fue años atrás ), ubicado a la izquierda, por lo que fue acusado de traicionar sus principios revolucionarios, al formar una coalición nueva e independiente. Cuando su candidatura a la presidencia [1988] fracasó, él ayudó a formar el Partido de la Revolución Democrática (PRD), y bajo esta nueva bandera política, dos candidaturas más a la presidencia - una en 1994 y la otra en el 2000 - fracasaron. Entre estas campañas, ganó la elección con 47 % del voto, como el primer alcalde de la ciudad de México elegido democráticamente.

Cárdenas recientemente pasó cinco semanas en Berkeley. A lo largo de su estancia, él impartió un seminario sobre: "1988: La Transición a la democracia en México" organizado por el Centro de Estudios Latinoamericanos (CLAS), y dio una conferencia titulada: "El Futuro de las Relaciones entre EEUU-Mexico."

Sus admiradores, entre ellos el personal latino encargado de la limpieza y los estudiantes, se reunieron para conseguir mirar al renombrado político mexicano. Según el director del CLAS, Harley Shaiken, éste "no es un incidente aislado; hemos entrado a los restaurantes donde el personal de la cocina ha salido a verlo." Cárdenas, dice, "se ha convertido en un ícono por su papel en la democratización de México. Como resultado de su integridad y experiencia, él ha surgido como una voz moral en México."

La semana pasada, Cathy Cockrell del Berkeleyan y Teresa Garza Gomez, anterior editora de la revista El Cotidiano, de la Universidad Autónoma Metropolitana en la ciudad de México, entrevistaron a Cárdenas en el CLAS. Él respondió principalmente en ingles; Garza ayudó en la traducción de esta version al español.


Cuauhtémoc Cárdenas, nombrado asi por el último emperado Azteca, hizo tres candidaturas para la presidencia de México. Aquí él saluda admiradores durante la elección 2000, en la cual él funcionó como el candidato del partido nuevamente formado de la revolución democrática (PRD). (Photo © Pedro Mera/Clasos Agencia International/Corbis Sygma )
 
A Cauhtémoc Cárdenas se le reconoce por desempeñar un papel predominante en la democratización de México. En su opinión, ¿Qué significa la democratización en México? Y ¿En que momento se encuentra su país en ese proceso?
Después de la elección del 2000, o como resultado de aquella elección, el partido del Estado terminó. Teníamos un sistema político en el cual había una gran concentración de poder en el presidente, y el partido y el gobierno eran más o menos la misma cosa. Eso ha cambiado, es un cambio importante en la calidad. Ahora tenemos una verdadera división de los tres poderes: Ejecutivo, Legislativo, y Judicial. Ahora tenemos elecciones verdaderas, elecciones donde el voto es respetado. Aún tenemos que consolidar nuestro sistema electoral, nuestra democracia electoral. Sin embargo, tenemos elecciones verdaderas, y cuento con que también las tendremos en la elección de julio próximo.

Pero todavía tenemos que cambiar socialmente al país. Mucha gente que votó por Fox en la elección del 2000, esperaba no sólo sacar al PRI del gobierno, sino también esperaba una verdadera mejoría en el estándar el vida: más ingreso, más trabajo para la gente que sale del país (la mayoría viene acá), nuevas oportunidades para inversiones para la gente de negocios.

Y eso no ha sucedido, ése es el cambio que no ha llegado. Tener una mejor distribución del ingreso, y una mayor oportunidad e igualdad para todos. Ésa sería la verdadera democratización que todavía estamos esperando y por la que estamos luchando.

¿Qué cambios se han realizado para asegurar a los votantes que su voto cuenta, desde la polémica elección presidencial de 1988 en la cual usted estuvo implicado?
Comenzamos a tener elecciones verdaderas, y hemos hecho que el voto se respete, a partir de la elección de la mitad del mandato en 1997. El fraude que conocimos en México (en 1988, más adelante en 1991 en la elección de mitad el mandato, e incluso en las elecciones del 94 y en algunas otras elecciones locales posteriores) pudo ser llevado a cabo solamente por el estado. Porque el estado controla las casillas electorales y la impresión de las boletas. En el 88 el fraude fue áspero, copletamente áspero. En 1991, llegó a ser mucho más sofisticado. Estudiaron sección por sección, e hicieron lo que llamamos "ingeniería electoral." Sabían cuántos votos necesitaban ganar en este lugar y en este otro.

Karl Rove ha perfeccionado eso aquí. ¿Cómo funciona la "ingeniería electoral" en México?
Por ejemplo, organizaron a la gente del PRI para reunirse temprano, y después ir a votar juntos, un grupo de 10, 20, o 50 personas por ejemplo. Pero en muchos casos, cada uno de ellos tenía 5 o 10 credenciales de elector. Así, que podían votar en la forma que llamamos carrusel. Podían hacerlo a las 9 de la mañana en una casilla, a las 9:30 en otra y a las 10:15 en otra más, por lo que durante la jornada electoral votaban seis, siete u ocho veces. Y había muchos otros esquemas. Solamente el estado puede llevar a cabo un fraude con estas características, ya que no solo es comprar el voto. Porque si le digo "pagaré $10, o $50, o $100," usted puede que diga "sí." Pero no sé si podré saber si votará como lo dijo. Pero todo eso ha cambiado.

¿En la próxima elección, de julio, cuáles son los retos más importantes que el proximo presidente enfrentará?
El desafío más importante es el empleo, la necesidad de ofrecer trabajos a los mexicanos, trabajos que produzcan un ingreso razonable, no trabajos informales. Empleos con seguridad social, protegidos por la ley. También poner en marcha un proceso de desarrollo económico, sostenido a largo plazo. Porque tenemos una economía que ha estado estancada por veinte años.

¿Cómo manejan estas propuestas los principales candidatos presidenciales en sus campañas?
No hay propuestas importantes de ninguno de los candidatos. No veo una propuesta firme y seria sobre reforma fiscal, política internacional, o sobre las políticas de México con respecto a América Latina, en particular en los procesos de integración que están en curso en diversas partes del continente, por ejemplo el Mercosur y la Comunidad Sudamericana de Naciones.

No veo una buena plataforma, una plataforma que sea atractiva para la gente. Y si usted revisa los periódicos, o escucha opiniones de la gente que analiza la situación política de México, encontrará comentarios de que no hay propuestas, o bien éstas son muy débiles. Y cuando hay una, es más un buen deseo ya que los candidatos no mencionan el cómo, qué quieren lograr, cuáles son las medidas, los pasos para alcanzarlas.

"Deseamos crear trabajos." Bien, cada uno desea crear trabajos. "No quisiéramos que los mexicanos salieran del país." Sí, pero cómo le van a hacer para lograrlo. La gente espera ofertas mucho más claras.

En su opinion ¿Cómo se perfilan las siguientes elecciones presidenciales?
Ahora las encuestas colocan a los tres candidatos más importantes uno cerca del otro. El PRD se encuentra un poco más adelante que los otros dos, pero es una tendencia que declina. El PAN crece lentamente. Y el PRI bueno, no pienso que el PRI finalmente competirá en la elección. Pienso que ésta se polarizará entre el PRD y el PAN.

El Presidente Fox ha hablado de intentar mejorar relaciones entre México y los Estados Unidos, particularmente con respecto a la inmigración. ¿Cuál es su opinion sobre el estado actual de las relaciones de EEUU-Mexico?
Si hablamos de las relaciones entre los dos gobiernos en general es buena, incluso el gobierno mexicano está subordinado de muchas maneras a las políticas de los Estados Unidos.

La inmigración puede ser una cuestión para la siguiente elección en los Estados Unidos, debido a la entrada de medio millón de mexicanos cada año. Los políticos de Estados Unidos se están haciendo conscientes que tienen que hacer algo con esta inmigración ilegal que el país ha estado experimentando. No pienso que pudiéramos retroceder en nuestro problema migratorio, permanecerá como está. ¿Qué quiero decir con esto? Bien, México está mandando a medio millón de personas cada año. Esos mexicanos que vienen aquí con la intención de hacer su vida, en general preferirían permanecer en México, si encontraran una manera más o menos cómoda de hacerla.

Entonces, ambos países tienen que pensar juntos, qué tendrían que hacer para que la gente no emigre a los Estados Unidos. Y eso significa crear empleos en México, desarrollar ciertas regiones que son las que en este momento mandan a la población.


"Ambos países tienen que pensar juntos, qué tendrían que hacer para que la gente no emigre a los Estados Unidos. Y eso significa crear empleos en México, desarrollar ciertas regiones que son las que en este momento mandan a la población." (Cathy Cockrell photo)
 
¿Usted considera que el continuo éxodo de trabajadores mexicanos es un reflejo de los últimos cuatro regímenes neoliberales?
Las políticas neoliberales han producido esta enorme inmigración mexicana a este país. Las políticas puestas en marcha por esos gobiernos - éste y el anterior - no han dado ninguna atención, o una muy baja a las condiciones sociales como: aumento del ingreso, creación de empleos, mayores oportunidades, mejoramiento de la calidad de la educación y de la salud, desarrollo de regiones.

Considero que estos últimos gobiernos - no porque los otros no lo hayan hecho - son mucho más responsables de la situación actual. Cada nuevo gobierno tiene la posibilidad de corregir y cambiar ciertas cosas, pero ninguno lo ha hecho. Y hemos tenido cuatro administraciones con estas políticas neoliberales con un impacto social muy negativo.

Actualmente hay un número de propuestas en el Congreso de los Estados Unidos en cuanto a la reforma migratoria. ¿Cuál es su evaluación sobre éstas, y cómo afectan las relaciones entre EEUU-Mexico?
Usted aquí tiene alrededor de 11 millones de inmigrantes ilegales. Una decisión que debe ser tomada, es qué hacer con ellos. Algunos dicen: "Nosotros no podemos dar una amnistía, porque éso significaría aceptar que estos inmigrantes infringieron la ley, y estamos de una forma u otra premiándolos por este hecho. Este es un punto de vista. Otros, como McCain-Kennedy por ejemplo, hablan sobre el proyecto de trabajadores temporales que estarían por un primer periodo de tres años, después un segundo por otros tres años, y entonces a partir de ese momento tendrían la oportunidad de regularizar su situación.

Pero existe otra propuesta que también habla de un primer periodo de estancia por tres años, también de un segundo, y una vez terminado, entonces regresar a su país. Por supuesto que los trabajadores no se regresarán. Y si ellos lo supieran, quizás solicitarían el permiso de trabajo temporal para el primer término, pero no lo harían para el segundo. O en cierto momento ellos podrían cambiar y decidir continuar tan ilegales como siempre, ya que lo han sido por muchos años. He estado con personas aquí en los Estados Unidos que llevan 10, 20, o 30 años de ilegales y que tienen sus hogares, un buen trabajo, coche y su familia asiste a escuelas privadas.

Once millones de personas son muchas para enviarlos de regreso a su hogar.
No me imagino al gobierno tomando la decisión de enviar a once millones de personas de regreso a sus países. ¿Qué debería de hacerse? ¿Estarán concentrados? ¿Dónde? ¿Cómo? Ellos están por todo el país. Yo me he encontrado con mexicanos ilegales en Pennsylvania, Oregon, el estado de Washington, California, y Colorado entre otros. En 1988, no había mexicanos en el área de la ciudad de New York. Ahora hay más de un millón. ¿Cuántos aviones, barcos, autobúses se necesitarían para regresarlos?

¿El gobierno de México ¿ha dado opinion sobre este asunto?
Una cosa que se dice en México, es que el gobierno mexicano debería ser más agresivo para proteger los derechos civiles del mexicano en los Estados Unidos - del mexicano illegal - de sus derechos laborales. Pienso que el gobierno mexicano debería lanzar una campaña para informar a la gente en los Estados Unidos, sobre su aportación a este país en diversas clases de industrias, en la producción, en el ingreso general, en la cultura e impuestos. Porque también legales o ilegales, ellos pagan impuestos. Si ellos tienen un número de Seguro Social válido, pagan impuestos y si la tarjeta del Seguro Social no es válida también pagan impuestos.

En México, una posición es la que protege a los mexicanos en los Estados Unidos. Y la otra es que, los Estados Unidos finalmente tienen que entender que éste es un problema de ellos. Ellos necesitan esta fuerza de trabajo, entonces deben encontrar una manera de legalizarla - proporcionando amnistía u otra medida - pero aceptar que esta situación es parte de la realidad: están aquí, están trabajando, se les necesita, y esto debe ser reconocido, si entraron legal o ilegalmente ése es otro problema.

Pero no pienso que este gobierno de Bush, o el siguiente, tomarán cualquier medida importante. Pienso que lo dejarán, ésa es mi impresión, lo dejarán tal y como está, hablarán de él una y otra vez pero no harán nada que vaya a la raíz del problema.

Una propuesta en el Congreso es construir una cerca de 700 millas a lo largo de la frontera de EEUU-México. ¿Cuáles serían las repercusiones para las relaciones entre ambos si ésta fuera construida?
Es un símbolo agresivo que a la mayoría de los mexicanos no les gusta. Es una medida agresiva hacia un país amistoso. Y es ineficaz, no sirve para nada, no funcionará. Un muro no parará a los inmigrantes, ya que ellos encontrarán una manera de cruzar.

Usted mencionó que la inmigración está relacionada con cuestiones de desarrollo económico y falta de desarrollo, esto se vincula con la globalización de la economía. ¿Cuál es su actitud en general hacia la globalización en México?
México tiene que participar y encontrar una manera de hacerlo sobre bases más equitativas, entonces los beneficios podrían ser justamente distribuidos. Pienso que no podemos y que no debemos intentar escapar a la globalización éso sería un grave error. Pero debemos intentar participar en condiciones justas, recibiendo beneficios, así como los otros también deberían de recibirlos.

El Acuerdo Norteamericano del Libre Comercio entró en vigencia en 1994, así que ahora que ha estado por más de una década, ¿Cuál es su opinion sobre su impacto económico y social en México?
El Tratado tiene que ser revisado en ciertos aspectos, en algunos capítulos como agricultura, por ejemplo. El impacto que ha tenido en los productores de granos en México ha sido muy, muy negativo; esto tiene que ser revisado y cambiado. Asimismo, durante la vigencia del Acuerdo, las exportaciones mexicanas tal vez se han triplicado (no recuerdo las cifras exactas). Pero esto no ha significado un verdadero desarrollo de la industria mexicana o de las estructuras productivas de México.

¿Podría usted profundizar en este punto?
La mayoría de las exportaciones son de maquila, y son transacciones internas de las grandes corporaciones. De la oficina o de la fábrica en México, del almacén de la misma compañía en los Estados Unidos. Es el movimiento interno del producto de estas producciones. Pero, por ejemplo, en los setenta y ochenta, antes del Tratado, en cada dólar de la exportación, había 83 centavos de aportación mexicana. En cada dólar, el trabajo, las materias primas, los servicios o productos semiacabados, constituían el 83% de aportaciones mexicanas. Ahora es un 25% o menos. Estamos exportando mucho más, pero con mucho menos contenido en la producción.

¿Y esto qué significa?
Esto significa que la economía interna no se ha desarrollado. El producto viene del extranjero, recibe cierto valor agregado en México, y sale del país. Pero la maquila podría recibir muchas aportaciones producidas en México, y ésto no ha sucedido. Debería de ser promovido por el gobierno y por la gente del negocio.

La Constitución mexicana requiere que el gobierno mantenga el control de la producción petrolera. ¿Existen nuevos arreglos que estén eludiendo esa norma?
Sí, algunos de ellos. Por ejemplo con los contratos de servicios múltiples, [consorcios internacionales] el gobierno ha intentado circundar nuestra legislación. Y pienso que lo más importante es que el gobierno - o los mexicanos - deciden qué hacer con el petróleo, cómo utilizarlo. Por ejemplo, creo que deberíamos intentar reducir al máximo o terminar con la exportación del crudo. Estamos importando gasolina. Podríamos tener una industria petroquímica mucho más importante. Deberíamos exportar productos refinados - combustibles si fuera necesario - pero más que eso, productos petroquímicos. México debe consumir y exportar productos petroquímicos; eso significaría que realmente estamos industrializando y desarrollando el país.

Porque ahora se extrae el petróleo y se envía a los Estados Unidos para ser procesado.
La mitad de nuestra producción más o menos se consume en el país, y la otra mitad se exporta principalmente a los Estados Unidos. PEMEX tiene una empresa de riesgo compartido con la Shell, o con una gran compañía, de Deer Park en Texas, y lo están importando de Texas y de otras partes aquí, en los Estados Unidos. Importamos gasolina y otros combustibles, y nuestra balanza comercial se inclina a ser negativa. De hecho si ahora no lo es, es porque los precios del petróleo están altos, pero si no estuvieran, tendríamos desde hace algunos años, una balanza negativa entre nuestras importaciones-exportaciones. Importamos más de lo que exportamos, en valor.

Usted mencionó la relación de México con el resto de América Latina. Un número de países Latinoamericanos - entre ellos Brasil, Venezuela, Uruguay, Bolivia, y Chile - han elegido recientemente a presidentes inclinados a la izquierda ¿Cuál es su opinión sobre este proceso y cómo se relaciona México con él?
Son gobiernos con una tendencia mucho más social. Están dando mucho más atención a sus problemas internos, a sus problemas sociales así como a proyectos que han estado presentes durante mucho tiempo, tales como el Mercosur. Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay han puesto más atención para consolidarlo e intentan asociar a Chile y a Venezuela. México participa con el Mercosur como un tipo de asociado pero no como un miembro con pleno derecho. México debería ser mucho más agresivo en participar en esos acuerdos. Porque ahora nuestro comercio internacional se mueve en dos direcciones: el 90%, por lo menos, con los Estados Unidos. Seis por ciento con la Comunidad Europea en su totalidad, 2 o 3% con Japón, y el 2 o 3% restante con otras partes del mundo, incluido América Latina. Por ejemplo, el comercio de Brasil es de un 30% con los Estados Unidos, una tercera parte con Europa, y otra tercera con los países vecinos de la región.

¿Y a qué atribuye la ausencia de México en este proceso en América latina?
Al compromiso del gobierno, que no es asociarse a estos proyectos, o es guardar distancia hacia ellos.

Y Usted lamenta eso.
Sí lo lamento. Debemos ser mucho más agresivos para movernos hacia la integración política y económica de América Latina.

¿Y cómo considera que beneficiaría a México estar más vinculado a las iniciativas latinoamericanas que usted ha mencionado?
Los países o bloques comerciales que se mantienen mejor en estos procesos de globalización, son aquellos que tienen grandes concentraciones demográficas: población alta, son también los que desarrollan esfuerzos y tienen estructuras económicas diversificadas como es el caso de los Estados Unidos, de la Comunidad Europea, Japón y el área circundante y China. Éstos países cuentan también con un gran consumo interno, con recursos productivos muy diversificados o bien con la posibilidad de desarrollarlos. Todos ellos se colocan mucho mejor en esta globalización, que aquellos que se mueven aislados como México, o muchos otros países en África, Asia o Centro y Sudamérica.

Si México participara con América latina, formaríamos un gran bloque con gran población. Hay que tomar en cuenta que México tiene 100 millones de habitantes, Brasil tiene 200. Entonces seríamos por lo menos de 350 a 400 millones de personas con políticas comunes que en muchos aspectos se complementan.

Dos pregunta finales: ¿Cómo ve su propio papel en la historia mexicana? y ¿cuáles son sus planes inmediatos?
Lo que hemos hecho durante los últimos años es un esfuerzo colectivo para cambiar las cosas en México, de ninguna manera es un logro personal. Fue mucha gente la que participó para lograr estos cambios y esto es lo más importante. Yo tengo mi propio compromiso con este proyecto de cambio, de soberanía para el país. Continuaré trabajando, y desde donde esté intentaré influenciar este proyecto. Ahora regresaré de nuevo a México. Seré un observador del proceso electoral y continuaré como ya lo he dicho, escribiendo, dando conferencias y charlas por todo el país - con el partido o sin él no lo sé - para influenciar este proyecto.

(El informe del CLAS sobre la conferencia, y el enlace al webcast, pueden ser encontrados en newscenter.berkeley.edu/goto/cardenas.)